miércoles, 27 de abril de 2016

Reescribiendo cuentos de la infancia

Mientras Peter Pan, Wendy y sus hermanos volaban, la luna los miraba y se reía a carcajadas. Iara

Mientras el lobo corría a caperucita, un conejo que estaba atrás de un arbusto pensó que estaban jugando una carrera. Agustin

Había una vez un niño de madera llamado Pinocho que cada vez que mentía, una termita se comía un pedazo de su cuerpo. Poco a poco las termitas lo dejaron diminuto, quedó solo su piernita. Sami

Había una vez una joven que a los dieciocho años se pincha el dedo con una aguja y empieza a tener superpoderes. Por esos superpoderes aprende a volar y lo empieza a hacer todo el día. Francisco

Había una vez una princesa que se llamaba Blanca Nieves. Un día se escapó al bosque, fue a la casa de los siete enanitos. Los obligaba a trabajar todo el tiempo en la mina sin descanso para que ella pueda tener muchos diamantes ya que tenía una obsesión con los diamantes. Era una manipuladora. Nahiara

Un conejo que iba caminando por el bosque se cae en un pozo y conoce a una nena llamada Alicia que vivía allí. Se volvieron amigos y el conejo se quedó a vivir con ella. Francisco

Pinocho era un nene de madera que tenía vida. Al mentir mucho le crecieron las orejas y un día salió volando. Florencia

Había una vez una princesa que al tocar una aguja tuvo muchas ganas de bailar. Era un hechizo que nunca se pudo romper. Selena

En aquel cuento no había una bella durmiente sino un príncipe durmiente. La princesa al enterarse montó su poni y con un beso lo salvó de prepo. Kiara

Al pincharse el dedo cenicienta soñaba que el príncipe la rescataba, le daba un gran beso y ella al verlo se enamoraba. Iara

Caperucta al llevarle la comida a su abuela se encontró con el lobo. El lobo la siguió a Caperucita pero ella se escondió y de golpe lo asustó. Kiara

Pinocho construye a su abuelo de madera para que lo lleve a la escuela y le cocine su alimento de todos los días. Iara